Muchas grandes ideas de negocio terminan en la papelera en forma de bola de papel porque los gastos fijos de los primeros meses acabarían con los ahorros que tanto nos ha costado reunir.
Otra opción, es compartir esos gastos fijos con otros emprendedores que se encuentren en tu misma situación.
Un vivero empresarial es un buen ejemplo de que un poco de muchos, la mayoría de las veces es mejor que un mucho de pocos.
En hastaenlasopa hemos encontrado 7 beneficios claros que un centro empresarial de estas características ofrece a sus trabajadores:

1- Brainstorming (Tormenta de ideas).

Siempre se ha dicho que dos cabezas piensan más que una y en los viveros empresariales se suelen habilitar zonas comunes para generar ideas originales en un ambiente relajado.

2- Testeo rápido / Feedback.

Tal vez desarrollar una idea no sea tan complicado como adaptarla a las necesidades reales del mercado.Es por ello que lanzar un pequeño piloto de prueba para que tu entorno lo evalue y testee suele ser una práctica muy recomendable.
Tras recibir su feedback podrás generar un informe de errores y aspectos a mejorar, que te será muy útil para perfeccionar tu proyecto.

3- Posibles colaboradores, clientes o provedores.

Al trabajar con profesionales de tu misma actividad profesional, es relativamente normal que se generen acuerdos y colaboraciones.
Los grandes proyectos se suelen llevar a cabo mediante uniones temporales de varias empresas ya que sobre todo al principio no contarás con muchos trabajadores.

4- Mejores instalaciones y gastos compartidos.

Por norma general estos edificios se encuentran estratégicamente situados en zonas céntricas.
Además al ser muchas empresas las que cohabitan en un mismo edificio es sencillo hacer frente a los gastos comunes. (Wifi, luz, seguridad…)

5- Respaldo.

Como hemos comentado anteriormente la unión hace la fuerza.
El equipo que gestiona los viveros de empresas son a menudo entidades de prestigio contrastado y  buena reputación. Siempre te será más fácil presentar tu empresa ante un cliente si puedes darle alguna referencia que conozca.

6- Servicios de mentores o tutores.

Los tutores que supervisan los proyectos concertarán visitas periódicas con los promotores para resolver dudas que puedan surgir durante la creación. Es habitual encontrar técnicos tecnológicos, empresariales o jurídicos que garanticen un progreso adecuado.

7- Networking.

Posibilidad de exponer, presentar y sorprender a inversores, business angels u otras fuentes de financiación. Estos “cazatalentos”  saben que en estas incubadoras se crean grandes empresas.

Los datos nos dan la razón. Casi un 80% de las empresas que inician su labor profesional en un vivero consiguen salir adelante mientras que quienes comienzan sólos sus primeros años no tienen el mismo éxito.

 

By | 2017-06-07T11:30:53+00:00 enero 20th, 2015|Artículos|